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En el entorno cada vez más competitivo existente hoy día, las compañías deben continuar proporcionando cada vez más valor a sus clientes. Con frecuencia esto se traduce en una evolución continua de los servicios, las opciones y los beneficios que se ofrecen. Un crecimiento de esta naturaleza implica así mismo un incremento de los datos, información que a menudo se encuentra dispersa y segmentada entre las distintas aplicaciones y sistemas de información. Con cada nueva aplicación nos encontramos con otro modo de catalogar, referenciar y presentar la información a los usuarios.
Una de las claras ventajas de implementar la tecnología RFID en las empresas es el incremento de la eficiencia y la reducción de errores humanos que suceden de forma natural al eliminar los procesos manuales. Otro beneficio que se obtiene, reside en darse cuenta de la gran cantidad de nuevos datos que están disponibles en la empresa como resultado de estos procesos automáticos, y los beneficios que pueden cosecharse analizando toda esta información. El resultado final es una mayor optimización de los procesos de negocio debido a que se pueden adoptar mejores decisiones con la información proporcionada.
Los sistemas actuales de Monitorización de la Actividad del Negocio (Business Activity Monitoring- BAM) permiten la monitorización en tiempo real de los procesos de negocio de manera que las organizaciones pueden verificar el rendimiento esperado y detectar, diagnosticar y corregir problemas de los procesos de negocio ya automatizados. A través de cuadros de mando de fácil uso, los usuarios pueden controlar los procesos en ejecución desde un punto de vista de negocio y gestionar las situaciones excepcionales a través de mecanismos proactivos de alertas. Toda la información que se genera a través de la tecnología RFID refleja también la situación de un entorno prácticamente en tiempo real. Por esta razón, complementa a los sistemas BAM, tan en demanda actualmente.
En los últimos años, las solicitudes realizadas a los departamentos de IT sobre soluciones RFID han crecido exponencialmente. Su reto fundamental es la capacidad de aprovechar la gran cantidad de información de los sistemas para propósitos muy variados. La aplicación de la tecnología RFID prácticamente no tiene límites y por lo tanto requiere una solución muy flexible para acelerar el desarrollo de las soluciones relacionadas con esta tecnología.
Aunque no existe una solución simple a este problema, sí hay unas líneas maestras a tener en cuenta y que resultan de gran ayuda a la hora de solucionar estos problemas de forma más eficiente:
• implantar tecnologías basadas en estándares, • el uso de las mejores prácticas de la industria, • un entorno escalable y flexible que permita desarrollar de forma más eficiente para adaptarse a las necesidades cambiantes de los negocios.
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