|
DESCARGAR PDF PARA VER LA ENTREVISTA COMPLETA
En el área de RFID, ¿dónde se sitúa Intermec?
Intermec es una empresa especializada en la captura automática de datos. Este año celebramos nuestro cuarenta aniversario. Llevamos más de 40 años trabajando en este entorno. Es una empresa que cuenta en su experiencia y en su bagaje el haber sacado al mercado y patentado el “Code 39”, una simbología de código de barras, además del primer terminal portátil que se utilizó para venta. Es decir que los conceptos de movilidad y de identificación son inherentes a nuestra compañía y los tenemos muy arraigados. La RFID es una tecnología más de identificación y como tal, desde un principio, se ha contemplado dentro de la casa, investigando cuando muy poca gente sabia de RFID.
Actualmente existe mucho revuelo porque es una tecnología que está muy de moda, de la que se habla muchísimo, pero en la que nosotros llevamos trabajando casi diez años, desde la compra de la antigua Antec con la cuál estuvimos trabajando durante dos años y haciendo aplicaciones sobretodo de identificación en entorno de peajes y trazabilidad de vehículos, hasta que después se vendió a una compañía más especialista en el sector del transporte que es Transcore. Desde ese momento, gran parte de los ingenieros continúan todavía con nosotros desarrollando el producto que Intermec buscaba, básicamente un producto para identificación en logística para poder utilizarlo en aplicaciones de la cadena de suministro.
¿Cuál es la línea estratégica que Intermec tiene marcada a nivel de RFID: continuar con la innovación y desarrollo, y quizás con las patentes que son de las más importantes a nivel de base?
Dentro de su área de I+D, Intermec tenía dos líneas claras de investigación. En primer lugar, lo que tiene que ver con la licencia de patentes. Todo lo que es la investigación y desarrollo de los protocolos, de todos aquellos programas de bajo nivel que permiten acceder a un tag, leer un tag, grabar con seguridad, etc. Muchos de éstos están contemplados en las actuales especificaciones de Gen 2.
Por otro lado, el desarrollo de productos, a parte del software base que da su origen a las patentes. Hoy por hoy somos quizá el único fabricante a nivel mundial que tiene un rango completo de productos para todo lo que son las aplicaciones que hoy entendemos que sobre UHF se pueden dar en la cadena de suministro. Entendiendo desde impresoras que pueden grabar los tags a la vez que imprimen la información alfanumérica, lectores portátiles que están muy poco disponibles a nivel mundial, lectores fijos para formar arcos o puntos de lectura en puertas de acceso o puertas de control de acceso a muelles, etc. Incluso lectores preparados para trabajar en una carretilla soportando vibraciones. Solamente trabajamos con tecnología UHF, no trabajamos con tecnología HF ni otros tipos de tecnologías RFID.
En cuanto a las patentes, hoy en día hay 20 compañías que están usando nuestro programa de patentes, que son de hecho, nuestros principales competidores. Son patentes que necesitan aquellos actores que están trabajando en aplicaciones de captura automática de datos. Es un paso que Intermec dio hace casi 2 años para facilitar un poco el desarrollo de estándares y que la famosa publicación del Gen2 fuera posible. Facilitar de alguna forma el rápido acceso al programa de licencias a bajo coste y que ese coste no supusiera un freno en el desarrollo de los estándares. Las patentes son conocidas por todos en el mercado e Intermec sigue desarrollando y sigue haciendo investigación en ese terreno pensando en las nuevas características que los protocolos y los estándares necesitan para el futuro.
En lo que se refiere a productos, se sigue trabajando sobre la primera generación de productos, aunque ya se trabaja también en la segunda. Se ha mejorado dramáticamente los resultados, los performance en rendimiento. Quedaban pendientes los primeros lectores, que empezamos a suministrar entre septiembre y octubre. Se trata de la nueva generación de lectores que bajo la normativa de Gen 2 aportan casi un 300% de incremento en el rendimiento de la antigua línea. Los cambios afectan sobretodo al nuevo módulo de radio y al protocolo.
Las pruebas más significativas se han hecho en Metro, en una instalación en la cuál se ha ensayado con cajas. Ha colaborado la ETSI como organismo oficial para dar fe de las pruebas oficiales que se estaban haciendo. Se hacían pasar por los puntos de lectura de forma simultanea, por un total de 18 arcos, palets que contenían entre 19 y 109 tags. Palets mixtos preparados por Metro donde cada caja, cada unidad de embalaje, estaba etiquetada. La lectura simultánea da un rendimiento, un resultado práctico por encima del 99% en cuanto a fiabilidad. Con lo cuál, las pruebas han sido muy satisfactorias. Lo más importante, más que leer un número de tags de forma simultánea, es que los 19 lectores han trabajado simultáneamente en una misma instalación. Esto demuestra que ya es una realidad, que la característica famosa del “dense mode reader” de la Gen 2 es real y que se puede trabajar en almacenes con cientos de lectores en simultaneo.
En lo que se refiere al rendimiento de un sistema RFID, no es solamente cuantos tags es capaz de leer el lector, sino como de una forma efectiva puede hacer que la red funcione bien. Muchas veces hay que diferenciar lo que son los tiempos, el software, o todo lo compleja que es la aplicación, desde la antena hacia el tag, y luego desde el tag hasta que enlazas con la red del cliente. Hay todo un tráfico de red que debe ser gestionado, filtrado. Cada posible incidente que se produzca puede generar tráfico de red y en eso, la potencia del lector es lo que puede ayudar a que el rendimiento sea bueno cuando hay muchas cosas que pasan a la vez por varios puntos de lectura.
Una de las cosas que ha destacado es la alta gama y sobretodo el variado espectro de productos que tienen en Intermec. ¿Para usted ésta es la diferenciación principal respecto a otras empresas que están ofreciendo productos que sólo tienen impresoras, tags, etc.?
El panorama del mercado de la RFID es muy amplio. Hoy por hoy sólo hay 8 compañías a nivel mundial que sean capaces de ofrecer lectores en Gen2, y 5 que son capaces de suministrar chips, con lo cuál, el panorama de la tecnología es muy variado. Ahí en medio caben desde integradores, fabricantes de etiquetas, fabricantes de inlays, etc. Es decir, todo el panorama de suministradores que puedan afectar a una solución.
Intermec se ha posicionado siempre como un fabricante de productos para la captura automática de datos y un desarrollador de tecnología para RFID. Nosotros no fabricamos chips ni, de momento, estamos fabricando tags. Salvo tags específicos de aplicación. Este es un mercado que evidentemente tiene un atractivo enorme que es el volumen y que cuando se aplique a millones y millones de unidades es donde los que hemos tenido patentes empezaremos a ver el fruto de todo esto. Pero hasta ese momento, vamos a vivir y seguiremos viviendo de los proyectos, de ejecutarlos y de utilizar productos como en cualquier otro entorno de la captura automática de datos; mecanizar almacenes y fábricas, y utilizar nuestros productos en ese sentido.
Un aspecto que nos diferencia es la gama, por un lado, tener una gama amplia y variada y, por otro lado también, la robustez de los productos, no tanto en cuanto a su robustez física, sino referente al concepto tecnológico que lleva detrás, al “firmware” que los acompaña. La cantidad de posibilidades en cuanto a configuraciones que suponen nuestros lectores. Pueden incorporar clientes de los principales middleware del mundo para facilitar y para que el lector se pueda integrar mucho mejor. Cuando nos enfrentamos a un mercado amplio, general y global, donde hay que conectarse a muchísimos ERPs y la integración es un coste muy alto en los productos RFID, este aspecto es un valor añadido que el mercado de la integración hoy por hoy aprecia.
Hace poco Zebra ha comprado patentes, cerca de unas 200. ¿Cree que las empresas se están también focalizando en este aspecto de compra de patentes para tener mayor poder en el mercado RFID?
Todo el mundo se tiene que posicionar en un mercado que aparentemente tiene un crecimiento ya casi inmediato. Según un estudio reciente de Venture Development, se estima el mercado de la RFID en 2006 en 2,3 billones de dólares americanos y se apunta que el punto de inflexión puede llegar en el 2010, cuando según el estudio, se va a pasar ya una cifra de 7,1 billones. Significa un punto de inflexión porque la tecnología ya se aplicaría a nivel de ítem, y esto dispararía tremendamente los consumos, las producciones y haría bajar dramáticamente los precios. En todo este mundo hay algunos que hemos conseguido las patentes desarrollando y trabajando durante años y hay otros que las tienen que comprar si quieren tener una posición determinada en el mercado.
En concreto, las patentes de Zebra, creo que las ha vendido BTG, que por lo que sé es una empresa más enfocada a los temas de investigación en farmacia. Posiblemente sean licencias orientadas hacia la tecnología de HF y no de UHF. Parece ser que es un poco lo que la farmacia en algunas aplicaciones está utilizando. Pero incluso en ese sentido, haría falta determinar los estándares, falta por saber todavía cuál va a ser el estándar de etiquetado en los productos. Están muy cerca de definirse pero todavía no hay un estándar claro y real de como etiquetar, por ejemplo, un frasco de penicilina o que tipo de tag va a llevar.
Experiencias hay muchísimas. Aquí en España hay tres o cuatro iniciativas. Una de ellas llevada a cabo por Zaragoza Logístics Center, y otra por RFIDtrack. Hay varias iniciativas entorno justamente a la farmacia y el medicamento, pero implican más actores que solamente aquellos que tienen que ver con la distribución. El trazar o el etiquetar el medicamento no es una problemática sencilla, engloba muchos estamentos mucho más allá de los que estamos acostumbrados a tratar en la cadena de suministro habitual, donde hablamos siempre de fabricante, distribuidor y punto de venta.
Lo que está claro es que en un mundo tan global el estándar es absolutamente necesario porque cuando alguien etiqueta en origen no puede ir etiquetando después en cada uno de los países, según vaya recibiendo el producto. Es decir, si Pfizer fabrica Viagra en Estados Unidos y la distribuye por todo el mundo, en todas partes tienen que leer el mismo tag o el mismo chip, no se va a ir reetiquetando en cada sitio. De ahí la importancia de los estándares.
Precisamente acerca de los estándares, ¿cuál es la visión que tiene Intermec sobre la situación de éstos y que opina también de lo que últimamente está haciendo la Comunidad Europea tanto a nivel de investigación como recopilación de información?
El estándar es el punto clave. En el pasado, la RFID tenía ciertas barreras de las que se hablaba, una de ellas era el estándar, otra el precio, o la disponibilidad de la tecnología. Todas éstas se han aclarado relativamente pronto. Gen 2 aparece como un estándar consolidado, asumible y aceptable por todos, fundamentalmente con la ayuda de los grandes retailers europeos y americanos como Wal-Mart o Metro.
Por otro lado, los organismos que regulan los espectros radioeléctricos no pueden ser un freno porque al final lo que quieren es el desarrollo de la tecnología, el desarrollo del negocio y el desarrollo de la competitividad. Con lo cuál ayuda mucho cuando alguien como Metro o como Wal-Mart es el que tira del carro porque influye mucho y tiene capacidad de dar un impulso nuevo y que el estándar se acabe refrendando. Esto es lo que está pasando ahora en Europa. La dificultad que tenemos en Europa es que mientras en Estados Unidos hay unos cuantos organismos que intervienen en esa definición de estándares, en Europa hay los mismos por cada uno de los países, con lo cuál, multiplica y agrava el asunto. En algunos sitios hay frenos realmente difíciles de solventar, como es el caso de Italia con las frecuencias usadas por los organismos de defensa.
Cuando hay un par de clientes importantes que presionan a la Administración y que hacen ver un poco las ventajas que tiene todo esto a todos los niveles: de no quedarse atrás, de innovación, de dejar que la tecnología vaya hacia delante y que impulse el negocio. Esto ayuda mucho más de los que los fabricantes podamos estar haciendo. Durante mucho tiempo hemos estado los fabricantes solos empeñados en presionar a la Administración. Cuando los clientes se unen es cuando realmente se consiguen cosas. Aunque es el mismo camino que se ha llevado siempre con otro tipo de tecnologías y de estándares, que han pasado por procesos parecidos. Es una fase natural, lógica y que vamos a superar rápidamente. Ahora mismo con la Gen 2 hay un boom europeo en cuanto a pilotos e iniciativas, no muchas instalaciones, pero sí pruebas de concepto y demás. Es tan “apabullante” que es un facilitador.
Aquí en España lo hemos visto claro. La postura de la Dirección General de Telecomunicaciones ha cambiado radicalmente en cuestión de meses. De ser algo que parecía un improbable, que tenía que durar años, se ha convertido, entre la presión de AECOC, de los fabricantes, de los clientes y demás, en una necesidad social. Los clientes quieren hacer sus pruebas y sus pilotos para no quedarse atrás en este tipo de tecnología y no perder competitividad frente a otros países. La sensibilidad de la Administración en este caso se ha visto como ha sido influenciada de una forma positiva muy rápidamente y ha cambiado de opinión, dando todas las facilidades del mundo. Esperamos que a nivel europeo pase algo parecido.
|